ACTIVIDADES DE LA SESION 1 A 4 POR LUIS LUGO

COMPROMISOS PEDAGÓGICOS  SOCIEDAD Y AMBIENTE






LUIS ALBERTO LUGO GONZÁLEZ






LIC. LINA M.  WADNIPAR  CANO








CORPORACIÓN UNIVERSITARIA DEL CARIBE (CECAR)
FACULTAD DE HUMANIDADES Y EDUCACIÓN
CIENCIAS NATURALES Y EDUC. AMBIENTAL
MONTERÍA   CÓRDOBA
2017
SESIÓN  1
1)      Uno de los objetivos de la educación ambiental es que los individuos y las comunidades deben comprender la complejidad del ambiente natural y el creado por el ser humano, resultado de este último de la interacción de los factores biológicos, físico-químicos, sociales, económicos, políticos y culturales para que se adquieran los conocimientos, valores, actitudes, destrezas y habilidades que les permitan participar de manera responsable, ética, afectiva en la previsión de la problemática en los cambios climáticos; desde esta perspectiva la educación ambiental contribuirá a desarrollar el sentido de responsabilidad y solidaridad como base de un nuevo orden nacional para garantizar la conservación, preservación y el mejoramiento del ambiente.
Proporcionarle a las futuras generaciones un planeta verdaderamente saludable, tanto en lo biológico, lo psicológico y en lo sociocultural, requiere de una educación de calidad para todos, lo que implica enfrentar desafíos que no pueden esperar para definir nuevas tareas en las siguientes etapas del desarrollo social.
Afectaciones cada vez más importantes a su propio hábitat y otras muchas calamidades globales identifican esta era. Por tanto, hacia dónde se encamina la raza humana ?, hay sabiduría en una civilización que se encamina hacia su propia destrucción y a la del medio ambiente en que habita?
Estas reflexiones nos estimulan y a la vez nos exigen, contribuir desde nuestra posición como profesionales de la educación, responsabilizados con la formación y capacitación del personal docente a brindar nuestro aporte desde la perspectiva del proceso de la comunicación educativa.

Si tenemos en cuenta los problemas que en la actualidad afectan la salud humana, los cuales no escapan a la atención mundial, se hace necesario considerar que dichos problemas constituyen punto de análisis y de valoración para garantizar la vida de las personas en el planeta tierra. Para los educadores estos problemas no pueden ser ajenos, es necesario, que sean abordados dentro del proceso docente educativo, como requisitos y prioridades para así contribuir al desarrollo integral, armónico y sostenible de las generaciones actuales y futuras.

1)       En los últimos años, términos como sustentable, medio ambiente y ecológico se han convertido en palabras de moda en los programas de entrevistas, anuncios y en los embalajes de muchos producto. Pero: ¿qué significan en realidad?
 Hay una gran cantidad de términos que se han utilizado en tantos productos y prácticas diferentes, que su significado está en peligro de perderse. Al entender el verdadero alcance de las palabras más usadas, es más factible implementar prácticas que conduzcan a una vida más saludable para el planeta y sus habitantes, desde los más grandes hasta los más pequeños, es por ello que debemos contribuir al fortalecimiento de conocimientos para garantizar un mejor entendimiento y  crear una cultura ambiental que busque el desarrollo sostenible del planeta.
2)      IMPORTANCIA DE LA CULTURA Y LA SOCIEDAD EN LA EDUCACIÓN AMBIENTAL
        Es una verdad manifiesta, para toda la humanidad, el problema que viene padeciendo nuestro planeta. La crisis ambiental, que cada día cobra mayor importancia, ha empezado hasta ahora a tocar la conciencia de los más poderosos y a mostrarles que esto no da espera. Si bien, gran parte de la solución al problema está en la voluntad de los dirigentes políticos y económicos del mundo, no hay que dejar de lado la importancia de que cada individuo empiece a tomar conciencia de su papel como hombre terrestre y de lo que puede hacer para darle una mano a la tierra.
Es en este contexto del hombre planetario, que el artículo "Diversidad cultural, una experiencia colombiana" apunta al particular caso de tres grupos indígenas colombianos que, en un diálogo de saberes con los investigadores, deja ver inmediatamente su compromiso con el equilibro sociedad-Naturaleza.
El artículo empieza por caracterizar los grupos indígenas que hacen parte de la investigación, es decir, Inga del Putumayo, Iku (Arhuacos) de la Sierra Nevada de Santa Marta y Wayú de la Guajira. Grupos que se asemejan entre sí por el arraigo que tienen en sus comunidades, las tradiciones, el respeto por la naturaleza como madre protectora y proveedora, y la mística relación con ella a través de los sabedores, aquellos reconocidos personajes en la comunidad que adquieren el papel de puente en la relación individuo-sociedad-naturaleza
Es ahora momento de entrar en lo conceptual, de ver cuál es esa perspectiva que se debe tomar a la hora de tratar los temas ambientales y aquí, dirá la profesora Olga, lo ambiental se vuelve un sistema complejo de relaciones, donde la cultura y el ecosistema interactúan en una relación dialéctica ,que solo es entendible desde esa perspectiva. Al respecto Valdés O. (2001) explica como “el medio ambiente es un sistema complejo, íntegro y único que debe estar en pleno equilibrio”; y Novo M. (1996) resalta que no puede dejarse de lado la naturaleza sistémica del medio ambiente, de manera que “el enfoque sistémico se impone así como un modelo interpretativo que permite comprender las interdependencias que se dan en el mundo de lo vivo (donde)…la interdisciplina se impone así como una exigencia que parte de la propia naturaleza compleja del ambiente, de modo que nuestro trabajo tendrá mayor sentido y resultará más rico en matices en la medida en que podamos realizarlo en el ámbito de la diversidad que aportan las diferentes disciplinas.
En este medio de diversidad cultural, las perspectivas definidas por la tradición de cada comunidad indígena entran en juego con los conocimientos adquiridos en la academia; se presenta la educación ambiental como estrategia para generar los cambios sociales y culturales en pro del desarrollo integral. La profesora Olga Bermúdez expone como la investigación realizada busca precisamente generar estrategias educativas que tengan sus bases en el respeto a toda forma viviente, el cambio cultural y la esperanza para las generaciones del futuro venidero. Un cambio de mentalidad lo suficientemente fuerte para que occidente aprenda y comprenda la importancia de integrar lo ambiental y lo social, para que entienda que hombre, sociedad y naturaleza son conceptos enlazados y articulados como un sistema complejo, y que solo entendiendo este contexto de relaciones, se puede tener un buen punto de partida para la protección ambiental.
Conocer el origen, de donde se viene, reconocer la tierra y la naturaleza como madres creadoras del individuo, es el camino correcto que lleva a tener conciencia del carácter de hombre planetario que debe tener cada individuo. En este momento es oportuno resumir a Novo M. (1996), para quien la educación ambiental debe apuntar a cinco principios básicos:
1. Equidad, basada en el principio de que «no existe mayor injusticia que tratar como iguales a los desiguales».
2. Transformaciones humanas y sociales, aplicadas al sistema mundial que “en su conjunto, requiere, desde esta óptica, una orientación transformadora hacia un nuevo paradigma interpretativo de las relaciones humanidad-naturaleza”.
3. Interdependencia, considerando el planeta como un “ámbito de interdependencias en el que todo lo que sucede en una parte repercute en la totalidad del sistema“.
4. Diversidad, “no sólo en el plano biológico, sino reconociendo también la diversidad cultural como un elemento esencial de la «biodiversidad»”.
5. Educación, una “educación ambientalmente informada, que contribuya al esclarecimiento de la crisis desde la búsqueda de sus causas profundas”
A manera de conclusión, y con el fin de dejar en el lector la inquietud preponderante sobre el tejido que debe existir entre el individuo, la sociedad y la naturaleza, el argumento de Valdés O. (2001) es el cierre perfecto, al precisar que: “La educación ambiental como proceso educativo, no puede por sí sola, lograr la protección del medio ambiente. La protección ecológica requiere y necesita de una voluntad y acciones políticas, económicas y sociales; no es posible la protección de los ecosistemas naturales, sociales, históricos y culturales sin eliminar la pobreza y erradicar el hambre, sin garantizar la educación, la cultura y la salud de la población, así como eliminar los conflictos bélicos, el terrorismo de estado y otros problemas globales que ocasionan tragedias de muertes y graves pérdidas que afectan la calidad de vida. En muchos países y regiones, se concibe la protección ambiental, como un proceso para la conservación solamente de los recursos naturales, y no se ha logrado incorporar la conservación de los componentes históricos, culturales y sociales, pero la atención y protección del hombre-principal integrante del ambiente -, y su calidad de vida, no se incluye, en ocasiones, en la protección ambiental.s una verdad manifiesta, para toda la humanidad, el problema que viene padeciendo
nuestro planeta. La crisis ambiental, que cada día cobra mayor importancia, ha empezado hasta ahora a tocar la conciencia de los más poderosos y a mostrarles que esto no da espera. Si bien, gran parte de la solución al problema está en la voluntad de los dirigentes políticos y económicos del mundo, no hay que dejar de lado la importancia de que cada individuo empiece a tomar conciencia de su papel como hombre terrestre y de lo que puede hacer para darle una mano a la tierra.

Es en este contexto del hombre planetario, que el artículo "Diversidad cultural, una experiencia colombiana" apunta al particular caso de tres grupos indígenas colombianos que, en un diálogo de saberes con los investigadores, deja ver inmediatamente su compromiso con el equilibro sociedad-Naturaleza.
El artículo empieza por caracterizar los grupos indígenas que hacen parte de la investigación, es decir, Inga del Putumayo, Iku (Arhuacos) de la Sierra Nevada de Santa Marta y Wayú de la Guajira. Grupos que se asemejan entre sí por el arraigo que tienen en sus comunidades, las tradiciones, el respeto por la naturaleza como madre protectora y proveedora, y la mística relación con ella a través de los sabedores, aquellos reconocidos personajes en la comunidad que adquieren el papel de puente en la relación individuo-sociedad-naturaleza.

Es ahora momento de entrar en lo conceptual, de ver cuál es esa perspectiva que se debe tomar a la hora de tratar los temas ambientales y aquí, dirá la profesora Olga, lo ambiental se vuelve un sistema complejo de relaciones, donde la cultura y el ecosistema interactúan en una relación dialéctica ,que solo es entendible desde esa perspectiva. Al respecto Valdés O. (2001) explica como “el medio ambiente es un sistema complejo, íntegro y único que debe estar en pleno equilibrio”; y Novo M. (1996) resalta que no puede dejarse de lado la naturaleza sistémica del medio ambiente, de manera que “el enfoque sistémico se impone así como un modelo interpretativo que permite comprender las interdependencias que se dan en el mundo de lo vivo (donde)…la interdisciplina se impone así como una exigencia que parte de la propia naturaleza compleja del ambiente, de modo que nuestro trabajo tendrá mayor sentido y resultará más rico en matices en la medida en que podamos realizarlo en el ámbito de la diversidad que aportan las diferentes disciplinas.

En este medio de diversidad cultural, las perspectivas definidas por la tradición de cada comunidad indígena entran en juego con los conocimientos adquiridos en la academia; se presenta la educación ambiental como estrategia para generar los cambios sociales y culturales en pro del desarrollo integral. La profesora Olga Bermúdez expone como la investigación realizada busca precisamente generar estrategias educativas que tengan sus bases en el respeto a toda forma viviente, el cambio cultural y la esperanza para las generaciones del futuro venidero. Un cambio de mentalidad lo suficientemente fuerte para que occidente aprenda y comprenda la importancia de integrar lo ambiental y lo social, para que entienda que hombre, sociedad y naturaleza son conceptos enlazados y articulados como un sistema complejo, y que solo entendiendo este contexto de relaciones, se puede tener un buen punto de partida para la protección ambiental.

Conocer el origen, de donde se viene, reconocer la tierra y la naturaleza como madres creadoras del individuo, es el camino correcto que lleva a tener conciencia del carácter de hombre planetario que debe tener cada individuo. En este momento es oportuno resumir a Novo M. (1996), para quien la educación ambiental debe apuntar a cinco principios básicos:

1. Equidad, basada en el principio de que «no existe mayor injusticia que tratar como iguales a los desiguales».
2. Transformaciones humanas y sociales, aplicadas al sistema mundial que “en su
conjunto, requiere, desde esta óptica, una orientación transformadora hacia un
nuevo paradigma interpretativo de las relaciones humanidad-naturaleza”.
3. Interdependencia, considerando el planeta como un “ámbito de interdependencias
en el que todo lo que sucede en una parte repercute en la totalidad del sistema“.
4. Diversidad, “no sólo en el plano biológico, sino reconociendo también la diversidad cultural como un elemento esencial de la «biodiversidad»”.
5. Educación, una “educación ambientalmente informada, que contribuya al
esclarecimiento de la crisis desde la búsqueda de sus causas profundas”.

A manera de conclusión, y con el fin de dejar en el lector la inquietud preponderante sobre el tejido que debe existir entre el individuo, la sociedad y la naturaleza, el argumento de Valdés O. (2001) es el cierre perfecto, al precisar que: “La educación ambiental como proceso educativo, no puede por sí sola, lograr la protección del medio ambiente. La protección ecológica requiere y necesita de una voluntad y acciones políticas, económicas y sociales; no es posible la protección de los ecosistemas naturales, sociales, históricos y culturales sin eliminar la pobreza y erradicar el hambre, sin garantizar la educación, la cultura y la salud de la población, así como eliminar los conflictos bélicos, el terrorismo de estado y otros problemas globales que ocasionan tragedias de muertes y graves pérdidas que afectan la calidad de vida. En muchos países y regiones, se concibe la protección ambiental, como un proceso para la conservación solamente de los recursos naturales, y no se ha logrado incorporar la conservación de los componentes históricos, culturales y sociales, pero la atención y protección del hombre-principal integrante del ambiente -, y su calidad de vida, no se incluye, en ocasiones, en la protección ambiental.
2) El crecimiento demográfico se ha venido incrementando con el transcurrir del tiempo al mismo tiempo que los recursos naturales se han venido desgastando,  de igual manera la población humana ha generado conocimientos para garantizar la calidad de vida,  para lo cual se han logrado grandes avances científicos en el campo de la salud y la tecnología, pero a su vez estos han generado grandes problemas sociales, ambientales, y económicos.
SOCIAL: En la parte social el crecimiento demográfico ha provocado un auge migratorio por la sobrepoblación lo cual genera enfermedades por la falta de cobertura y acceso a los servicios públicos, y la falta de alimentos produce pandemias y enfermedades gastrointestinales que provocan un colapso social.
AMBIENTAL: A mayor población mayor gasto de los recursos naturales y las necesidades básicas sumadas con la falta de recursos económicos hacen que se produzca una explotación indiscriminada de los recursos naturales además un gasto mayor de los recursos sin que sigan su recuperación natural.
Dependiendo de su grado de desarrollo se ve más afectada la población debido a que los países industrializados son quienes generan una mayor huella ecológica y quienes consumen mayores recursos naturales sin contribuir a la reestructuración del medio ambiente.

SESIÓN 3
1)      La Explosión Demográfica es el incremento rápido y dramático de la población mundial. ¡ En las últimas cuatro décadas la población mundial ha aumentado desde los 2500 millones hasta los 6000 millones de personas . ! ¡ Cada año se pueden sumar 95 millones de personas a la población mundial. !

La causas de la explosión demográfica son múltiples:
- Disminución de la mortalidad, que es causada por los avances médicos, tecnológicos y económicos, que causaron la desaparición de las epidemias.
- Las altas tasas de la natalidad.
- EL efecto acumulativo que cada año se agrega una cantidad de personas.
- El aumento de la población joven que da lugar al mayor número de nacimientos.



- Hay una necesidad de proporcionar alimentos a una población en constante crecimiento.
Por el alto número de nacimientos, el menor número de defunciones y el crecimiento de tecnologías y del bienestar en los países tanto ricos como pobres, tambien el gran número de movimientos migratorios hay mayor demanda de recursos y materias primas.
Para que en el futuro haya suficientes recurso para satisfacer las necesidades básicas el ser humano tiene que ser consciente que en la tierra solo hay una cantidad limitada.
Con relación a ello, en la actualidad hay cerca de seis mil quinientos millones de personas sobre la Tierra y cada año se pueden sumar 95 millones más. Se calcula que para el año 2050 habrá entre 9.000 y 11.200 millones de personas en el mundo. Alarmante esta realidad. Eso genera que si en una región se dificulta obtener alimentos y agua, sufren por igual todos sus habitantes. Asimismo, los hechos demuestran que dar de comer a tantas bocas está provocando un fuerte deterioro del medio ambiente y que deja especial huella en los países en vías de desarrollo. Allí la pérdida de los bosques y especies, la contaminación de lagos, ríos y océanos, la acumulación de gases invernadero y destrucción de la capa de ozono preservadora de la vida terrestre, estos deterioros ambientales son consecuencias derivadas de la política llevada a cabo por algunos gobiernos. En ese sentido, la pobreza les ha conducido a una sobreexplotación de los recursos naturales en un intento fallido por pagar su deuda externa acumulada durante largos períodos de tiempo. Al final, los más pobres terminan vendiendo o alquilando sus mejores tierras a los poseedores de fortunas por no poder atenderlas y ellos se han tenido que ir a los bosques, a degradar suelos para poder alimentar a sus familias. Nos encontramos ante una espiral descendente donde la pobreza contribuye directamente a un crecimiento de población y con ello el incremento de la delincuencia. Se necesitan hijos para trabajar en el campo, llevar dinero a casa y asegurar en cierta forma el sustento en la vejez.

SESIÓN   4 

 IMPORTANCIA DEL ESTUDIO SOCIOCULTURAL PARA UNA CULTURA AMBIENTAL

Es importante tener en cuenta aspectos que generen conocimientos en cuanto a la cultura ambiental que debe adoptar el ser humano para poder sobrevivir en armonía con el medio ambiente, crear conciencia del daño ecológico que le causamos al medio ambiente y poder plantear alternativas de solución para mitigar el daño ecológico que se le causa al planeta.
Si bien es cierto que solo los medios de comunicación nos brindan información de la huella ecológica que algunos países industrializados le están dejando al planeta, no creemos que nos compete directamente actuar en pro de buscar alternativas de solución pero es allí donde se debe trabajar para crear una conciencia personal que busque unificar criterios que ayuden a solucionar un problema macro.
La pregunta es qué tipo de educación y formación incentivaron nuestros padres en nosotros y a que costumbres ancestrales estamos arraigados nosotros como ciudadanos
En la escuela, la educación ambiental para el desarrollo sostenible promueve una dinámica a partir de proyectos, en los que la participación y la gestión permiten a los alumnos desarrollar conocimientos, valores y actitudes acordes con las necesidades de su comunidad. La inclusión de la dimensión ambiental en el PEI, mediante los Proyectos Ambientales Escolares (PRAE), da la posibilidad de integrar las diversas áreas del conocimiento, disciplinas y saberes para la solución de problemas de manera interdisciplinar, y propicia la formación en el conocimiento y comprensión de la ciencia, la técnica y la tecnología, desde un marco social.
El papel del maestro consiste en acompañar a los alumnos en sus procesos de construcción del conocimiento, de reconocimiento de sí mismos, de los demás y de su entorno, para la apropiación de saberes significativos, natural, social y culturalmente, y para la toma de decisiones; igualmente, apoyar a la comunidad en la comprensión de la problemática ambiental y toma consciente y responsable de decisiones para el manejo sostenible del ambiente.
Esto requiere docentes, directivos docentes, orientadores y alumnos, dispuestos a un trabajo que ponga en juego conocimientos, saberes y, en general, dispositivos académicos, administrativos y financieros para consolidar equipos interdisciplinarios de gestión del conocimiento. Para esto, la institución debe entrar en contacto con especialistas en la problemática ambiental y educativa (institutos de investigación, universidades, etc.), y sobrepasar la idea de una institución centrada exclusivamente en el trabajo de aula, para proyectarse hacia el trabajo de campo y la investigación, tanto en las áreas específicas de formación de sus docentes como en la gestión intra e interinstitucional.
En ese constante entrar y salir de la escuela para el reconocimiento del fenómeno a través de la observación, la recolección de información y el intercambio de experiencias con la comunidad, el aula de clase recobra su importancia como lugar de discusión donde se confrontan ideas y opiniones y se enriquece la argumentación por medio de conferencias, lecturas, revisión de documentos, etc., que llevarán a plantear alternativas desde la perspectiva de la escuela.
Si, por ejemplo, el problema de la erosión se trabaja en los primeros niveles de escolaridad, es necesario identificarlo, hacer un diagnóstico y contextualizarlo con los elementos concretos de la realidad del alumno, cómo afecta su espacio, su familia, su barrio y sus relaciones más próximas, haciendo referencia permanente a un contexto más amplio, como puede ser la zona en donde se encuentra su barrio, la vereda, el municipio. Es decir, trabajar los referentes mediatos e inmediatos del tema, que aluden a los elementos más generales del problema y a la realidad más próxima de los alumnos, buscando la comprensión de la realidad local y global. De este modo, los PRAE permiten a los alumnos, maestros y demás participantes ver los logros a corto plazo, reconocer dificultades y obstáculos y difundir la experiencia.
Por otra parte, los PRAE contribuyen de manera importante en los Planes de Mejoramiento, desde su enfoque de evaluación formativa permanente (ver recuadro PRAE y Planes de Mejoramiento). Ésta mira productos y procesos y verifica para confirmar las necesidades y orientaciones de los ajustes; permite que los alumnos, docentes, directivos docentes y otros actores asociados al proyecto se formen en la evaluación, puedan autoevaluarse y evaluar a los otros. La sistematización y evaluación ubican aspectos importantes para el ajuste permanente a la gestión académica, la gestión directiva y la gestión de convivencia y comunitaria de las instituciones educativas
en las cuales están insertos los PRAE.
Desde un planteamiento ético, centrado en el saber comprender, identificar, conocer y entender fenómenos; el saber hacer aplicar, adaptar, imaginar, diseñar actividades experimentales, resolver tareas, trabajar con otros y en entornos diversos y el saber ser directamente relacionado con lo ético, lo holístico y la creatividad, el sentido de planificación, compromiso, responsabilidad y solidaridad, los PRAE contribuyen a la formación de ciudadanos reflexivos, críticos, solidarios, tolerantes y autónomos, quienes reconocen que no es posible responder de manera individual a la problemática ambiental, y que todos los sistemas naturales y grupos humanos del planeta son interdependientes. Con los PRAE se propone el desarrollo de valores y actitudes que redundan en la formación de un individuo con conocimientos útiles para la vida, seguro de su razonamiento, dispuesto a comprender y con capacidad de aprender, participativo, actuante e interactuante, respetuoso de sí mismo, de los otros y de todas las formas de vida, autogestionario y con habilidades para intervenir activa y conscientemente en el desarrollo de su comunidad. Además, promueven el desarrollo de competencias que propician un mundo habitable y que coadyuvan a la formación de seres humanos capaces de tomar decisiones responsables sobre la gestión ambiental, respetuosos de sus realidades locales y globales (ver Recuadro Los PRAE construyen país).
La educación ambiental y los PRAE integran los diversos conocimientos y saberes (ver Recuadro El sentido de la transversalidad), con el fin de desarrollar competencias para la vida. Esto implica reorientar las prácticas pedagógicas hacia aprendizajes significativos con miras a la transformación de las situaciones locales, regionales y nacionales a favor del ambiente.

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